La sostenibilidad del ecosistema lácteo es una de las principales preocupaciones en Asoleche. Trabajar para garantizar la sostenibilidad de la producción de leche requiere de una visión integral del sector, desde el ganadero productor, pasando por la industria procesadora de leche y sus derivados, los canales de comercialización y el consumidor final. Es por esta razón que en la primera sesión de la Mesa Integral de la Leche Colombiana, la MILC Asoleche, se reunió a la industria láctea y a los principales proveedores de insumos y servicios, para hablar de sostenibilidad.

Entendemos la sostenibilidad como la capacidad de garantizar el futuro del ecosistema lácteo colombiano. Hay tres aspectos a considerar cuando se habla del tema: uno, viabilidad económica; dos, impacto ambiental; y tres, aceptación social. Todo esto dentro del reto general que tiene la producción de alimentos en el mundo: para 2050 la población mundial subirá a 9.700 millones de habitantes y se requerirá un incremento del 60% en la producción de proteína animal –carne y leche– para satisfacer el consecuente aumento en la demanda mundial de estos alimentos.  ¿Cómo producir más? Hay dos caminos: primero, al aumento del número de animales en producción que lleva a la pregunta de si el planeta lo soportará; o segundo, aumentar la productividad a través de la transferencia de tecnología, buenas prácticas y asistencia técnica efectiva, que contemple indicadores de resultados diferentes a cuántas personas asisten a unas clases durante un período de tiempo: la asistencia técnica debe medirse en impactos en la mejora de la productividad de leche por hectárea.

¿En dónde estamos en Colombia en materia de sostenibilidad? Comencemos por dimensionar al ecosistema lácteo: alrededor de 500.000 familias encuentran sustento en el sector ganadero y lácteo: 450.000 ganaderos y 50.000 empleados directos e indirectos de la industria láctea. El sector lácteo representa el 24% del PIB pecuario nacional.  La informalidad es del 50% de la producción. La dimensión del sector hace que la ejecución de políticas públicas sea compleja, dado este nivel de informalidad. Todas las acciones destinadas a la vigilancia y control, incluso las relacionadas con garantizar la sostenibilidad del ecosistema, se ven truncadas por el incumplimiento de las mismas en la mitad del ecosistema que permanece en la informalidad.

Una vez dicho esto, ¿cuáles son las tendencias del ecosistema lácteo en el país? El crecimiento de la leche en el país ha sido constante. El acopio de leche fresca ha aumentado 46,3% durante los últimos nueve años. En este período, el acopio pasó de 2.199 a 3.217 millones de litros acopiados.  En pesos, el valor del acopio pasó de 2.2 billones en 2008 a 3.2 billones en 2016. Mientras que la producción permanece estable en el tiempo, el acopio formal de leche crece, restando importancia a la informalidad láctea. La comercialización de leche UHT subió 61,8% entre 2011 y 2016. Y la comercialización de quesos creció 21,6% durante los últimos 5 años. En Colombia predomina el consumo de productos lácteos frescos, en particular de leches líquidas y quesos como el campesino.

La agenda sectorial. El comité de sostenibilidad de Asoleche definió la agenda a liderar desde el gremio de la siguiente manera y según cuatro pilares. Vale la pena mencionar que existen en el país diversas iniciativas sobre el tema tanto a nivel público, como a nivel de cooperación internacional y de las iniciativas gremiales. Se requiere con urgencia el desarrollo de una agenda única para el ecosistema y en Asoleche buscamos integrar y sumar esfuerzos en ese sentido.

  1. Responsabilidad extendida al productor. “Se trata de un principio para promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos ya que su objetivo es extender las responsabilidades de los fabricantes del producto a varias fases del ciclo total de su vida útil, y especialmente a su recuperación, reciclaje y disposición final” (ver al respecto, http://www.greenpeace.org/argentina/es/campanas/contaminacion/basura-electronica/Responsabilidad-Extendida-del-Productor-REP/ ). Nuestro enfoque aquí se encuentra en el uso integral del agua.
  2. Desperdicio de alimentos. Uno de los graves problemas del sector de alimentos, dada la ineficiencia alrededor de la logística de distribución y recolección en alimentos perecederos. Apoyamos iniciativas como las de los bancos de alimentos, para reducir el desperdicio y brindar alimentación a poblaciones vulnerables.
  3. Cambio climático. Los impactos son notorios en los últimos cinco años. La apuesta gremial es la de regular los ciclos de abundancia y escasez, a través de una política láctea que permita la mayor integración de ganaderos e industriales lácteos, y una asistencia técnica eficiente como fue mencionada al inicio.
  4. Abastecimiento responsable, mediante la vinculación de proveedores y su monitoreo de acuerdo a las normativas vigentes y buscando el desarrollo del ecosistema.